Diseñados para reproducir la altura de los bordillos, los separadores absorben los impactos y proporcionan una protección eficaz para carriles bici, carriles de tráfico, puntos de pellizco y zonas de aparcamiento. Cada unidad se monta en superficie, por lo que no es necesario excavar. Pueden instalarse rápidamente con un trastorno mínimo, y retirarse, almacenarse o reutilizarse con la misma facilidad cuando sea necesario.
Fabricados a partir de caucho 100% reciclado, los separadores de carril de Rosehill ofrecen una alternativa de bajas emisiones de carbono y bajo mantenimiento que favorece una red de transporte más segura y resistente.