Ese era el reto en Scar Lane, Golcar (Huddersfield), donde se instalaron tres separadores de carril Rosehill para estrechar la calzada como parte de unas obras más amplias de pacificación del tráfico. Kirklees necesitaba una solución capaz de cubrir 4,5 metros sin necesidad de excavaciones profundas.
Con 1,5 metros por unidad y una profundidad de perforación de tan sólo 130 mm, nuestros separadores de carril montados en superficie constituían la alternativa ideal, ya que permitían estrechar la calzada sin afectar a los servicios subterráneos.
Gracias a una respuesta rápida y a la adaptación a las limitaciones del emplazamiento, el proyecto se completó de forma segura, eficaz y sin retrasos adicionales en la gestión del tráfico.
Montadas en superficie, flexibles y reutilizables: las soluciones de Rosehill están diseñadas para que los proyectos sigan avanzando, incluso cuando las condiciones son difíciles.